Hace cinco años el Tecnológico de Monterrey, uno de los más prestigiosos centros de educativos de México, creó un nuevo modelo de universidad: el TecMilenio. Enfocado en una inmediata incorporación del alumno al mercado laboral, su éxito ha sido arrollador: 20 mil 400 alumnos repartidos en 37 campus en la República Mexicana. Su rector, Alejandro Cristerna, explica su próximo proyecto: inaugurar la siguiente sede en El Salvador.
Existe un proyecto muy avanzado para llevar una sucursal del TecMilenio a El Salvador. ¿En qué punto están las negociaciones?
Los primeros contactos que tuvimos con El Salvador fueron a través del ITCA (Instituto Tecnológico Centroamericano). Tuvimos un par de visitas, junto con el Embajador de El Salvador en México, Hugo Carrillo.
Fuimos con la idea de poder tener un campus de TecMilenio en ese país. Visitamos el ITCA, que tiene una relación muy directa con Fepade, un organismo empresarial, y vimos que teníamos dos caminos. Uno es situar el campus dentro del ITCA, y el otro, que estuviéramos en Fepade.
Nosotros, así de entrada, vemos más conveniente para todas las partes que pudiéramos estar en las instalaciones del Fepade. Sin embargo, es algo que todavía no está definido. Visitamos al señor presidente, y hasta ahí vamos.
¿Por qué les interesa incursionar en El Salvador?
Nosotros tenemos interés por tener instalaciones de la universidad en Centroamérica. Vemos a El Salvador como un país con mucho potencial, a un gobierno con muy buena disposición y un sector empresarial con muy buena disposición también. Vemos muy buenas condiciones en general para poder tener este proyecto en San Salvador. Hasta ahí vamos.
¿Tienen fecha fijada?
Quisiéramos empezar en 2008, pero no tenemos todavía fecha concreta.
¿En esta próxima visita del presidente Antonio Saca a Monterrey, se reunirá con él para avanzar en el tema?
Sí, así es.
¿De quién es la iniciativa? ¿Surge de ustedes, porque la visión del TecMilenio es lograr ser una universidad referente en los países de habla hispana, o es el Gobierno de El Salvador quien los busca?
Ya no recuerdo cómo comenzamos. Efectivamente, nosotros tenemos la intención de expandir nuestras instalaciones más allá de México, es parte de nuestra visión. Sin embargo, el acercamiento fue a través del Embajador, Hugo Carrillo, y de ahí inició un interés mutuo.
¿Han hecho algún estudio de las universidades centroamericanas? En el caso concreto de El Salvador, ¿considera usted que la formación técnica es deficiente y es por eso que tienen el Tec una buena oportunidad?
Nosotros creemos que El Salvador tiene muy buen potencial para poder desarrollar ciertas áreas ingenieriles. El país tiene una creciente relación con el mercado asiático, y en ese sentido vemos que hay un gran potencial para la parte de las ingenierías. Entonces, nosotros creemos que podemos contribuir al desarrollo educativo, económico y social del país, aportar nuestro granito de arena, formando ingenieros.
¿Serán, entonces, las carreras de ingenierías las que llevarán a El Salvador?
Nosotros estamos enfocados en cuatro áreas: el de negocios, el de tecnologías de la información, el área de ingeniería industrial, y el de humanidades. En El Salvador nos enfocaríamos principalmente en el área de ingeniería industrial y de tecnologías de la información. De entrada llevaríamos ingenierías a El Salvador.
¿La de El Salvador va a ser la primera experiencia más allá de las fronteras mexicanas?
Así es.
¿No han comenzado negociaciones con otros países centroamericanos?
Hemos tenido acercamientos con otros países, como Guatemala. Tuvimos acercamientos previos también con Nicaragua y Costa Rica, pero no hemos concretado nada todavía.
TecMilenio es un modelo innovador. ¿En qué consiste?
Básicamente la universidad está enfocada en darle al alumno las competencias para incorporarse inmediatamente al mercado laboral. Estas habilidades están enfocadas en tres áreas. Por un lado, las competencias profesionales, tal cual. Por otro, tenemos un enfoque muy fuerte en las tecnologías de información; los alumnos salen con muy buen nivel de idioma. Y por último, inglés: los alumnos que salen de la universidad logran un muy buen nivel de inglés.
Las tres son herramientas básicas para que el alumno pueda incorporarse rápidamente al mercado laboral.
Es además, una modalidad flexible.
Tenemos tres modalidades. La matutina o tradicional, en la que un alumno asiste a un salón de clases e interactúa con el profesor y sus compañeros, con una carga completa de materias. La ejecutiva, en la que el alumno viene por las tardes unas ciertas horas, y el resto lo ve por una plataforma tecnológica. Y la otra modalidad es cien por ciento por internet. Aproximadamente 17 mil alumnos reciben clases en un salón, y otros tres mil lo hacen por internet.
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